HISTORIA

La cooperativa se inició como una caja de ahorro de Campesinos y profesionales que agrupados por la asociación de comedores comunitarios del cantón Jipijapa se reunían regularmente para discutir sobre la forma de llevar adelante este programa oficial, que al principio tenía buenas perspectivas pero que de a poco desmejoró.
En esas discusiones se analizó el accionar de la cooperativa de ahorro y crédito por un futuro mejor de todos los apoyos que había recibido y de sus errores, el vaticinio era que eso no tenía futuro. Y que se requería una institución nueva, sin interferencia estatal que realmente concentre su atención en los sectores empobrecidos del cantón.
En los meses de Septiembre del 2000 se programan reuniones en el local de Upromasur calles Colón y Avilés del cantón Jipijapa, Gessenia Indacochea motivó a los presentes para que dieran un paso mayor depositando más dinero de sus ahorros para subir el monto de capital, y se comenzó hablar de la cooperativa de ahorro y crédito.

Se procedió a conformar la primer directiva con los respectivos consejos y comisiones donde íntegramente eran campesinos, Tomas Tigua presidía el consejo de administración y Wilmer Chilán el consejo de Vigilancia, allí mismo se nombró a Gessenia Indacochea Chancay como gerente de la cooperativa de ahorro y crédito.
A fines de Noviembre se juntó toda la documentación de 42 socios. Para la primera semana de diciembre estaba toda la documentación y se formó una delegación para entregar los papeles en el Ministerio de Bienestar Social de PORTOVIEJO.
Para el 03 de Enero del 2001 se expide el acuerdo ministerial, que lo firma Juan Orlando López.
Para el mes de Febrero del 2001, se firma un convenio con UPROMASUR, para compartir el local de ellos, desde la tercera semana de Febrero del 2001 la cooperativa ha mantenido las puertas abiertas ininterrumpidamente.
Desde sus inicios la cooperativa ha tenido tendencia de trabajar con mujeres en su mayoría madres solteras o jefas de hogar entregando microcrédito que propendían a ayudar a salir de la crisis familiar en la que generalmente se encuentra las comunidades del sector.
Siempre se ha contado con el asesoramiento, técnico y financiero del Centro de Acción Popular CAAP de la Ciudad de Quito.